Con profundo respeto y recogimiento, nuestra comunidad educativa del Colegio Paula Montal vivió una jornada espiritual inolvidable a través del Vía Crucis, representado con gran entrega por los estudiantes de 4°M.
A través de las distintas estaciones, los jóvenes nos invitaron a contemplar el misterio de la Pasión de Cristo como una enseñanza viva para nuestro presente. Desde la injusta condena de Jesús hasta sus caídas bajo el peso de la cruz, cada escena fue una oportunidad para reflexionar sobre nuestras propias cargas y la necesidad de ser “cirineos” para los demás.
Agradecemos a 4°M por su seriedad y compromiso por esta puesta en marcha, y a todos los docentes y familias que acompañaron este camino de oración. Que este Vía Crucis nos ayude a transformar, como Jesús, el dolor en esperanza y salvación.



















